La epilepsia es una enfermedad común, que afecta a personas de todas las edades desafortunadamente las personas diagnosticadas con epilepsia han sido tradicionalmente desestimuladas a participar en actividades físicas y deportes por el miedo a que la actividad podría inducir convulsiones o incrementar la frecuencia de las mismas .


A pesar de que los médicos estimulan, recomiendan y no restringen a los pacientes epilépticos su participación en actividades físicas y deportes, los estigmas se mantienen y estos pacientes continúan siendo menos activos que la población general, esto resulta en un incremento del índice de masa corporal, disminución de la resistencia aeróbica, pobre autoestima y altos niveles de ansiedad y depresión.


La integración de paciente con epilepsia en los deportes es terapéutico tanto para paciente (disminuye la frecuencia de convulsiones, disminución de la comorbilidad (Trastornos adicionales a la Epilepsia),  y  aumento de las habilidades psicosociales como para la sociedad.
Niveles de actividad física, depresión, ansiedad y epilepsia.


La depresión y la ansiedad son los trastornos  más frecuente en pacientes con epilepsia, con un prevalencia de por vida del 30 al 35 %, por ello debemos  incentivar al paciente con epilepsia a hacer algún tipo de actividad física para mejorar su estado de ánimo y prevenir el estado depresivo y ansiedad que viene a complicar el tratamiento.


Los estudios han demostrado que la actividad física reduce la frecuencia de convulsiones, en el 30-40 % de la población de paciente con epilepsia, además puede llevar a mejorarla salud cardiovascular y psicológica en las personas con epilepsia.
Actividad física y deportes en pacientes epilépticos.


Las cconvulsiones generalizadas con pérdida de la conciencia son las que presentan el mayor riego  para el paciente con epilepsia. Las convulsiones tónico clónicas generalizadas es el ejemplo clásico de pérdida total del control. La muerte es el principal miedo de los parientes de los pacientes con epilepsia que presentan estas crisis, principalmente en niños.


Según estudios realizados a pacientes con y sin epilepsia, entre los individuos que reportaron lesiones no fue significativa entre los pacientes con epilepsia y la población general. Las lesiones fueron derivadas de la práctica del deporte pero no relacionadas con la presencia de convulsiones, esto en pacientes bien controlados.


Cuando un paciente se encuentra mal controlado es recomendable que antes de considerar algún deporte sea valorado por el  médico especialista, para que realice cualquier ajuste a su medicamento y a su dosis, así también realice los estudios que considere necesarios para que el deporte a realizar sea en la medida de lo posible efectivo y seguro, disminuyendo así los riesgos de sufrir una convulsión durante la práctica del mismo.


Se debe analizar en compañía del especialista el riesgo-beneficio del deporte seleccionado, ya que hay puntos importantes a considerar, tales como el tipo de convulsión, la probabilidad de que ocurra un ataque durante la actividad, el control médico adecuado, estado físico actual y las condiciones  de salud que afecten adicionalmente al paciente.


Como regla general, las personas con epilepsia  deberían ser estimuladas a participar en actividades recreativas y deportivas. La mayoría de las actividades físicas o deportes son seguros para las personas con epilepsia con especial atención al control adecuado, una estrecha vigilancia de los medicamentos, y la preparación de la familia y a los instructores. La evidencia muestra que los pacientes con buen control de las convulsiones pueden participar en actividades de contacto y sin contacto deportivo sin afectar nocivamente frecuencia de las crisis.


Epilepsia y deportes
Se considera que la práctica de deportes como el golf, tenis y atletismo (caminata, maratón, etc.,) son  deportes de alto nivel  competitivo completos  que llenan las expectativas y se podrían realizar de forma segura de por vida como deporte.
Los deportes acuáticos y la natación son seguros si las convulsiones  están bien controladas y si  la supervisión directa está presente, aunque también escritores como Pearn y col consideran que la natación competitiva debe ser prohibida porque produce estrés físico extenuante hasta el agotamiento, lo que podría desencadenar una crisis convulsiva.
Cuidado adicional se debe tomar en deportes que implican alturas como la gimnasia, escalada en roca, o paseos a caballo. Deportes como el paracaidismo, buceo o escalada libre no son recomendables, dado el riesgo de lesiones graves o la muerte, si un ataque se produjera durante la actividad.


Recomendaciones para el paciente
La popularidad actual de las discotecas presenta un patrón alto de ansiedad acerca de la música ruidosa y las luces intermitentes, para un adolescente prohibirle asistir a una discoteca probablemente es la restricción más severa que cualquier otra.


La luz del sol y las pantallas de vídeo, como la televisión, los videojuegos y las pantallas de la computadora, son los más comunes desencadenantes ambientales de convulsiones fotosensibles. Los brotes de convulsiones desencadenadas han ocurrido cuando se han transmitido cierto intermitente o imágenes estampadas. Solo en algunos países hay regulaciones para evitar esta consecuencia. 


La ingesta del alcohol está contraindicada por que interfiere de manera directa con la absorción del medicamento antiepiléptico favoreciendo a la aparición de convulsiones.


Aunque muchos pacientes con epilepsia no conocen los desencadenantes de sus ataques, falta de sueño, alergias a los alimentos, el alcohol, el tabaco y las luces intermitentes del televisor o los videojuegos  pueden desencadenar convulsiones en algunos pacientes y debiera ser  evitado.


Todas estas variables, se mencionan con el objeto de  el paciente comprenda los factores ambientales, físicos y personales que pueden afectar el desempeño del atleta o deportista epiléptico porque en los lugares donde se llevan a cabo actividades deportivas hay música, luces, aglomeraciones etc.